El 16 y 17 de octubre de 2026, Almagro volverá a convertirse en la capital del encaje de bolillos. Su Plaza Mayor acogerá la XXVIII edición del Encuentro Nacional de Encajeras, una cita que reúne a artesanas de diferentes puntos de España para compartir conocimientos, mostrar su trabajo y mantener viva una de las tradiciones más representativas de La Mancha.
Durante dos días, el encaje será protagonista de una programación que incluye demostraciones artesanales, conferencias, actividades culturales y una ruta guiada para descubrir la relación de Almagro con este delicado oficio.
Una ocasión muy especial para visitar la ciudad, conocer su patrimonio y acercarse a una tradición que forma parte de su identidad desde hace siglos.
La Plaza Mayor de Almagro vuelve a llenarse de bolillos
Hay imágenes que parecen hechas para un lugar concreto. Y una de ellas es la de las encajeras trabajando con sus almohadillas bajo las galerías de la Plaza Mayor de Almagro.
El sábado 17 de octubre, este emblemático espacio volverá a reunir a participantes del Encuentro Nacional de Encajeras.
La jornada comenzará a las 10:00 horas con la recepción de las artesanas. A las 11:00 se celebrará la tradicional ofrenda floral en el monumento a la Encajera y, entre las 11:30 y las 13:00 horas, tendrá lugar la concentración y las demostraciones de encaje de bolillos.
Será el momento ideal para acercarse, observar y descubrir cómo se elaboran esas pequeñas obras de arte que requieren una habilidad extraordinaria.
Los bolillos se entrecruzan con movimientos precisos, los alfileres van fijando el dibujo sobre el picado y, poco a poco, los hilos empiezan a convertirse en delicadas figuras geométricas, flores y motivos ornamentales.
Lo que parece un complicado enredo acaba transformándose en una pieza de encaje.
El encuentro tiene una participación máxima prevista de 300 encajeras, una cifra que da idea de la importancia que ha alcanzado esta celebración en sus veintiocho ediciones.
¿Por qué es tan famoso el encaje de Almagro?
Para comprender la importancia de este encuentro hay que remontarse varios siglos.
El encaje de bolillos forma parte de la historia de Almagro y del Campo de Calatrava desde, al menos, finales del siglo XVI. Su expansión estuvo relacionada con los intercambios comerciales europeos, especialmente con los Países Bajos, aunque el origen exacto de esta tradición artesanal sigue siendo objeto de diferentes interpretaciones.
Lo que sí sabemos es que el encaje ya era una actividad remunerada en La Mancha durante los siglos XVI y XVII.
De hecho, Miguel de Cervantes menciona el trabajo con bolillos en Don Quijote de la Mancha, una referencia que permite comprender hasta qué punto esta labor formaba parte de la vida cotidiana de la época.
Durante siglos, muchas mujeres encontraron en el encaje una forma de complementar la economía familiar. Trabajaban en sus casas o se reunían con otras vecinas en patios y calles, compartiendo conversaciones mientras sus manos daban forma a complejos dibujos.
Una actividad económica que también acabó convirtiéndose en un importante espacio de convivencia y transmisión de conocimientos.
El gran desarrollo del encaje almagreño llegó especialmente durante el siglo XVIII, cuando Manuel Fernández y Rita Lambert impulsaron una fábrica dedicada a la elaboración de encajes de hilo y seda.
Con el tiempo, la producción de Almagro alcanzaría un notable reconocimiento por sus encajes y, especialmente, por sus famosas blondas.
La blonda de Almagro, una artesanía de extraordinaria delicadeza
Aunque muchas veces utilizamos indistintamente las palabras encaje y blonda, no son exactamente lo mismo.
La blonda de Almagro es una modalidad de encaje de bolillos que utiliza seda natural y que destaca por la delicadeza de sus motivos ornamentales y la elegancia de sus acabados.
Tradicionalmente se ha empleado en la confección de mantillas, velos, pañuelos y abanicos.
Algunas de estas piezas requerían semanas o incluso meses de trabajo, dependiendo de su complejidad y tamaño.
La famosa mantilla de blonda de Almagro se convirtió en uno de los productos más representativos de la artesanía local, alcanzando una notable difusión durante los siglos XVIII y XIX.
Hoy, esta tradición continúa gracias al trabajo de artesanas y especialistas que conservan sus técnicas y las enseñan a nuevas generaciones.
Por eso, el Encuentro Nacional de Encajeras tiene un significado que va más allá de una simple reunión artesanal. Es también una forma de proteger conocimientos que forman parte del patrimonio cultural de toda una comarca.
Conferencias sobre el encaje y su relación con el patrimonio
La programación del encuentro comenzará el viernes 16 de octubre a las 19:00 horas en el Museo Nacional de Artes Escénicas.
Allí, María Jesús de Toro Calzado, doctora en Arte, Cultura Visual y Patrimonio por la Universidad de Murcia, ofrecerá la conferencia Historias de picaos y agujillas. Veladuras de blonda para la Santa María del Campo de Calatrava.
Una actividad que permitirá acercarse a aspectos históricos y artísticos relacionados con el encaje y la blonda.
La entrada será libre hasta completar el aforo.
El sábado 17, entre las 13:00 y las 14:00 horas, el Museo Nacional de Artes Escénicas acogerá otra propuesta especialmente interesante: Et voilà! El proceso complejo de creación de un vestuario.
La actividad estará a cargo de Rosa García Andújar, figurinista y licenciada en Educación y Arte Dramático, y formará parte del acto de clausura del encuentro.
Una oportunidad para descubrir el trabajo creativo que existe detrás del vestuario escénico y la importancia que tienen los tejidos, los materiales y las técnicas artesanales en las artes escénicas.
Una ruta guiada para descubrir Almagro a través del encaje
Una de las novedades más atractivas de la programación para los visitantes será la ruta guiada Entre hilos y escenarios: descubriendo Almagro a través del encaje de bolillos.
Tendrá lugar el sábado 17 de octubre a las 18:00 horas, con salida desde la Oficina de Turismo de Almagro.
La actividad estará dirigida por Olga Alarcón, historiadora del Arte y artista plástica.
La propuesta invita a conocer la ciudad desde una perspectiva diferente, siguiendo la relación entre el patrimonio almagreño y una artesanía que ha acompañado a sus habitantes durante generaciones.
La inscripción es gratuita y puede realizarse a través de la Oficina de Turismo desde el 1 de octubre hasta completar los grupos.
Para más información:
Oficina de Turismo de Almagro
Teléfono: 926 860 717
Correo electrónico: turismo@almagro.es
El Museo del Encaje y la Blonda, una visita imprescindible
Si hay un lugar que permite comprender la importancia de esta tradición, ese es el Museo Municipal del Encaje y la Blonda de Almagro.
Situado en el Callejón del Villar, muy cerca de la Plaza Mayor, el museo abrió sus puertas en junio de 2004 con el objetivo de conservar, estudiar y difundir el patrimonio artesanal relacionado con el encaje.
En sus salas se exponen piezas históricas, mantillas, abanicos, trabajos de blonda y una interesante colección de herramientas utilizadas para elaborar estos tejidos.
Especialmente valiosa resulta su colección de picaos, los patrones perforados que sirven de guía para realizar los encajes y que permiten descubrir la extraordinaria variedad de dibujos y diseños empleados por las encajeras.
El museo también muestra diferentes técnicas tradicionales y trabajos confeccionados con seda natural, entre ellos las características mantillas de blonda.
Con motivo del encuentro, el programa anuncia entrada gratuita los días 16 y 17 de octubre, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 horas.
Una visita muy recomendable para completar la experiencia y descubrir lo que se esconde detrás de cada pieza de encaje.
Programa del XXVIII Encuentro Nacional de Encajeras de Almagro 2026
Viernes 16 de octubre
19:00 horas. Conferencia Historias de picaos y agujillas. Veladuras de blonda para la Santa María del Campo de Calatrava, impartida por María Jesús de Toro Calzado.
Lugar: Museo Nacional de Artes Escénicas. Acceso libre hasta completar aforo.
Sábado 17 de octubre
10:00 a 11:00 horas. Recepción de encajeras participantes en la Plaza Mayor de Almagro.
11:00 horas. Ofrenda floral en el monumento a la Encajera.
11:30 a 13:00 horas. Concentración y demostraciones de encaje de bolillos en la Plaza Mayor.
13:00 a 14:00 horas. Clausura del encuentro con la actividad Et voilà! El proceso complejo de creación de un vestuario, a cargo de Rosa García Andújar, en el Museo Nacional de Artes Escénicas.
18:00 horas. Ruta guiada Entre hilos y escenarios: descubriendo Almagro a través del encaje de bolillos, dirigida por Olga Alarcón. Salida desde la Oficina de Turismo. Inscripción gratuita previa.
Durante el encuentro
El Museo Municipal del Encaje y la Blonda anuncia jornadas de puertas abiertas, con acceso gratuito y horario de mañana y tarde.
Cómo participar en el Encuentro Nacional de Encajeras
Las personas interesadas en participar como encajeras deben formalizar su inscripción mediante el formulario disponible en la página web del Ayuntamiento de Almagro.
La participación es gratuita y el plazo de inscripción estuvo abierto del 14 de septiembre al 9 de octubre de 2026.
La organización establece un máximo de 300 participantes, con un límite de 15 personas por grupo o asociación y 30 encajeras por municipio de procedencia.
Para consultas relacionadas con la concentración está disponible el correo electrónico encuentrodeencajeras@almagro.es.
Si simplemente quieres acercarte a disfrutar de las demostraciones en la Plaza Mayor, no necesitas inscribirte como participante.
Un fin de semana para descubrir el Almagro más auténtico
Almagro tiene muchos motivos para merecer una visita. Su Plaza Mayor, el Corral de Comedias, sus iglesias, palacios y conventos forman parte de un conjunto histórico que sorprende a quienes lo descubren por primera vez.
Pero hay otra parte de su patrimonio que no está hecha de piedra ni de madera.
Está hecha de hilos.
De manos que aprendieron un oficio de sus madres y abuelas, de patrones que han pasado de una generación a otra y de una forma de trabajar que todavía conserva buena parte de su esencia.
El Encuentro Nacional de Encajeras permite acercarse precisamente a ese Almagro menos monumental, pero igualmente fascinante.
Si estás pensando en visitar La Mancha durante el mes de octubre, el fin de semana del 16 y 17 puede ser una magnífica oportunidad para descubrir Almagro.
Podrás pasear por sus calles, conocer su patrimonio, disfrutar de su gastronomía y contemplar en directo una tradición artesanal que lleva siglos formando parte de la identidad del Campo de Calatrava.
Y quizá, mientras observas cómo los bolillos se mueven entre los dedos de una encajera, comprendas por qué hay oficios que merecen seguir vivos muchos siglos más.








